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¿Cómo hacer té helado en casa?

Cuando el calor aprieta y tu energía empieza a derretirse al ritmo de un cubito de hielo en agosto, hay una bebida que siempre viene al rescate: el té helado. Refrescante, ligero, saludable, personalizable y, lo mejor de todo, fácil de preparar en casa. Solo necesitas agua, té y un poco de ganas de jugar con los sabores. ¿Le damos al Play? 

¿Es saludable beber té helado?

El té se elabora a partir de las hojas y brotes de la Camellia sinensis, una planta altamente beneficiosa para el organismo. ¿Sabías que cada aumento de taza en el consumo diario de té se asocia con una disminución del 1,5% de la mortalidad, de acuerdo con los estudios? No es de extrañar que sea la segunda bebida más consumida en el planeta por detrás del agua. 

Ahora bien, las propiedades del iced tea dependerán del tipo de té que elijas. Ten en cuenta que, según su procesamiento, se obtienen distintas variedades con propiedades únicas:

  • Té verde: una bomba antioxidante. Rico en antioxidantes (catequinas, concretamente), ayuda a combatir el estrés oxidativo, acelerar el metabolismo, favorecer la quema de grasa y mejorar la función cerebral. Además, tiene un toque de cafeína suave, ideal para activarte sin ponerte a dar saltitos.

  • Té negro: energía con carácter. Si te gusta empezar el día con garra, el té negro es tu rollo. Contiene más cafeína que otros tés, pero sin llegar al nivel “taquicardia” del café o las bebidas energéticas industriales. Además, estudios recientes muestran su relación con la mejora de la concentración y la salud cardiovascular y ayuda a reducir el colesterol.

  • Té blanco: sutil, pero poderoso. Es el menos procesado, con un sabor suave y delicado. Tiene propiedades antiinflamatorias y antioxidantes y ayuda a mejorar el estado de la piel. También contiene L-teanina, una sustancia que ayuda a relajarte sin causar somnolencia.

  • Té rojo (pu-erh): el desintoxicante natural. Esta variedad de té se asocia con la mejora de la digestión y el metabolismo de las grasas, según las investigaciones. Si tu objetivo es depurar el cuerpo tras un finde de excesos, el té rojo es tu compañero detox. 

Pero, además, en cualquier caso, el té helado casero es una bebida que ayuda a refrescarte y a mantenerte hidratado, especialmente cuando se acaban los meses fríos. ¡Y con cero calorías! Siempre que no lo edulcores, claro está. Esto lo convierte en una alternativa estupenda a los refrescos comerciales.

Oro parece, té no es

¡Importante! Aunque a veces se confunden, las infusiones de manzanilla, menta, hibisco o rooibos no son tés, ya que no provienen de la Camellia sinensis. Aun así, son excelentes opciones para tomar frías, como un falso iced tea. Por un lado, no contienen cafeína y, por otro, aportan beneficios como favorecer la digestión, reducir el estrés o mejorar el sueño.

  • Manzanilla: Calmante y perfecta para noches calurosas.

  • Menta: Súper refrescante, ayuda a la digestión y es ideal después de comer.

  • Hibisco: Con un color rojo que enamora, tiene efecto antioxidante y ligeramente diurético.

  • Rooibos: Esta popular infusión de origen sudafricano, conocida a menudo como “té rooibos”, es dulce por naturaleza, rica en minerales y antioxidantes y sin cafeína.

Es decir, si eliges infusiones como el rooibos, la manzanilla, el hibisco o la menta, puedes disfrutar de una bebida parecida al té helado, pero relajante y sin cafeína. 

¿Cómo hacer té helado?

Otra ventaja: el té helado -y similares- es muy sencillo de preparar en casa y te permite hacer un montón de variaciones. Aquí te explicamos paso a paso una receta básica de cómo hacer té helado y te facilitamos algunas posibilidades para tunearlo a tu gusto.  

 

Ingredientes:

  • 1 litro de agua

  • 4 cucharadas de té (negro, verde, blanco, rojo o de hierbas)

  • Hielo hecho previamente en tu cubitera 

  • Endulzante opcional, como miel o eritritol

  • Rodajas de limón o menta para decorar

Preparación:

  1. Infusiona el té: Calienta el agua en el microondas por 2-3 minutos en uno de los frascos del infusor de tés. Añade el té a granel y déjalo infusionando entre 3 y 5 minutos. Si es té verde, déjalo menos tiempo para que no se amargue. Ahora cierra con el otro recipiente y dale la vuelta para filtrar pasado el tiempo de reposo. En el siguiente vídeo puedes ver todo el proceso.

 

       

          2. Enfría: Deja enfriar la infusión a temperatura ambiente. Luego, refrigera por al menos 2 horas.

         3. Sirve: Llena un vaso con hielo, vierte el té y añade rodajas de limón, menta o frutas para darle más sabor. Puedes usar cubitos con formas para darle un plus de originalidad o también                 puedes echarlo en una botella isotérmica para refrescarte allá donde vayas. ¡Dos accesorios imprescindibles para el verano! 

 

Algunas variaciones para tu iced tea

Y, como no hay dos personas iguales, tampoco hay un único té helado perfecto. De hecho, no tiene por qué ser té; cualquier infusión puede ser una refrescante alternativa. Aquí van algunas ideas para que te conviertas en un maestro del “iced tea (o infusion) art”.

  • Infusión helada con jengibre y menta: Calienta un poco de jengibre con el agua y deja infusionar junto a unas hojas de menta o hierbabuena. Lograrás una bebida refrescante, pero con un toque picante, súper healthy. 

  • Manzanilla helada de limón y miel: Sustituye el té por manzanilla y agrega el zumo de 1 limón y endulza con miel mientras la infusión aún está tibia. Refrescante, suave y con ese punto dulce natural que nos encanta. 

  • Rooibos helado de frutas: Infusiona el rooibos igual que si fuera té y, antes de refrigerar, añade fresas, naranja o pomelo en rodajas para un toque afrutado. El sabor se va infusionando lentamente y queda como una bebida de lo más cool. 

  • Infusión helada de hibisco: Usa una infusión de hibisco en vez de té negro o verde para un color vibrante y sabor más ácido. Tan funcional, como instagrameable. 

  • Té helado chai con leche: Agrega leche vegetal o normal y especias como canela y clavo. El resultado es un té delicioso lleno de sabor. 

Ahora que sabes cómo hacer té helado, ¿por qué no pruebas una receta distinta cada semana? Es una forma divertida, saludable y sostenible de hidratarte. ¿Con qué versión de iced tea te animas primero?