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Mousse de fresa, un postre fácil y rápido

La mousse de fresa es un postre que sienta de maravilla. Es muy fácil de preparar y muy refrescante. Además, resulta muy llamativa y ofrece muchas posibilidades, ya que se puede consumir tal cual, acompañada de otros alimentos o, incluso, como relleno de algunos pasteles o tartas.

En este artículo, te enseñamos cómo preparar mousse de fresa y a hacerla un poco más saludable quitándole parte del azúcar (¡o todo!) que suelen llevar estos postres.

También te proponemos recetas en las que puedes utilizarlo para conseguir un postre de lo más bueno.  

 

Receta de mousse de fresa

Ingredientes

  • 200g de fresas
  • 2 claras de huevo
  • 85g de azúcar
  • 250g de nata
  • 5 láminas de gelatina

Procedimiento

  1. Macera la fruta espolvoreada con azúcar durante 1 hora hasta que suelte el agua. Este proceso se puede hacer opcionalmente. En el caso de no tener tiempo, tritura la fruta directamente y resérvala.
  1. Cuece el jugo resultante hasta reducirlo a la mitad y déjalo enfriar.
  1. Monta la nata y resérvarla en frío.
  1. Pon  las láminas de gelatina en remojo en agua fría. Escúrrelas cuando estén blandas y resérvalas.
  1. En una olla, pon el azúcar y cúbrela con agua. Llévalo a ebullición y, mientras tanto, monta las claras a punto de nieve. Cuando el almíbar alcance 120ºC, pon las láminas de gelatina y añádelas a las claras poco a poco, mientras sigues montando a velocidad máxima.
  1. Mezcla las fresas con la nata montada y, seguidamente, añade esta mezcla a las claras montadas. Mezcla con cuidado con una espátula de abajo a arriba.
  1. Vierte la mezcla en el molde y congélala, saca el molde y déjala atemperar antes de consumirla.

 

 

Una mousse de fresa más saludable

Prueba a hacer la mousse de fresa sin azúcar añadido. Seguramente no será tan dulce pero sí mucho más saludable. Si crees que no será lo suficiente dulce, puedes añadir un algún dátil sin hueso y triturarlo con las frutas. ¡Aportarás dulzor sin tener que recurrir al azúcar blanco!

Además, la nata se puede sustituir por queso fresco batido para conseguir, así, una mousse de fresa con menos grasa.

 

La versatilidad de la mousse de fresa

La mousse de fresa se puede servir como postre, una opción riquísima y resultona. También se puede servir como pastel, en vasitos individuales o hasta añadiendo una base hecha con galleta o copos de cereales. Aunque también se puede utilizar para preparar charlotte de mousse de fresa, un pastel fresco tradicional de la cocina francesa, o preparaciones como una pirámide de mousse de chocolate y fresa riquísima.

¿Te encanta la mousse de fresa? Es fácil de preparar y con un resultado estupendo para cualquier ocasión. Además, puedes utilizar la misma receta y preparar mousse con otras frutas; ¡simplemente delicioso!

 

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